4. Uno de cada dos empleos, mal encajado
La expansión educativa española ha tenido una consecuencia inesperada: una parte muy significativa del empleo no encaja con la formación de quien lo desempeña. Los datos de la EPA para 2025 muestran que solo el 51,4% de los ocupados trabaja en un puesto acorde a su nivel educativo. El resto se reparte entre dos fenómenos de signo opuesto: la sobrecualificación, que afecta al 37,6% de los ocupados (trabajadores con más formación de la que exige su puesto), y la infracualificación, que alcanza al 10,9% restante (trabajadores cuyo puesto exige más de lo que acreditan).
La sobrecualificación es, con diferencia, el fenómeno dominante, y su principal foco se concentra entre los universitarios que terminan desempeñando ocupaciones de cualificación media, un colectivo que por sí solo representa el 16,5% del total de ocupados. Muy cerca se sitúan los trabajadores con estudios medios en ocupaciones básicas (13,4%). Lejos de corregirse, ambos grupos siguen creciendo: un 3,3% y un 4,5% interanual, respectivamente.