Cuatro comunidades autónomas (Cataluña, Madrid, Andalucía y Valencia), acogen más del 61% del censo empresarial español, lo cual es coherente con que en esas cuatro CCAA se concentra el grueso de la actividad económica y de la población española.
Aunque Cataluña lidera el número total de empresas (18,5%), Madrid concentra el 30,6% de las grandes empresas (el doble de su participación del 15,8% en el total), mostrando una especialización en sedes de grandes corporaciones y multinacionales. Si se le sumasen las grandes empresas localizadas en Cataluña, sólo estas dos CCAA concentraría más del 50% de las empresas de esta categoría.
La “densidad empresarial” (número de empresas por 10.000 habitantes) es una medida más relevante del dinamismo empresarial en el territorio, dominando desde esta perspectiva Cataluña, la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana y Baleares. En este último caso con una especialización desproporcionadamente alta de las empresas de construcción, si bien lógicamente destaca también su muy superior y alta densidad de empresas de servicios, consecuencia de que el turismo monopoliza una parte muy notable de su actividad.