La aparente estabilidad observada en el censo agregado de empresas en España durante la última década y media realmente encierra una importante rotación derivada de tasas de mortalidad y natalidad cercanas al 10% anual, especialmente en el caso de empresas sin asalariados y con naturaleza de personas físicas.
El contraste con Europa pone de manifiesto unas tasas de supervivencia a cinco años ligeramente inferiores en España.. Entre 2014 y 2020, en España sobrevivió el 41,7 % de las empresas, frente al 45 % en el conjunto de la Unión Europea y el 43,4 % en Italia, mientras que la cifra se eleva al 47,8 % en Francia y desciende al 38,2 % en Alemania.